jueves, 11 de mayo de 2017

Estados Unidos: los primeros 70s (IV)

Cuando comenzó la beatlemanía en Estados Unidos, tanto la prensa como los sellos discográficos se pusieron a buscar alternativas caseras, a buscar los “Beatles yanquis”. La mayor parte de esos intentos resultaron ridículos, porque en 1964 la industria no había comprendido aún la verdadera grandeza de los muchachos de Liverpool y prefirieron creer que estaban ante otro fenómeno para fans, que duraría uno o dos años más y luego desaparecería. Así, nos encontramos con algunos “aspirantes” tan pintorescos como los Standells, famosos por ser oficialmente la primera banda con el pelo mucho más largo de lo habitual… pero no tanto por su discreta carrera discográfica. O Paul Revere & The Raiders, una banda de garaje pop competente pero sin tanta categoría como para aspirar a semejante título; o los Monkees, más un producto de laboratorio que otra cosa. Pero sí hay al menos dos nombres californianos que podrían merecer ese título: los Beach Boys y los Byrds, que siendo muy distintos coinciden en algunas características básicas como su predilección por los juegos de voces o su marcada etapa psicodélica. 

Resulta intrigante la casualidad de que fuese Capitol, de entre todos los sellos yankis, el que fichó a los Beach Boys casi al principio de su carrera: ese era el sello subsidiario de EMI, su representante en los States, el sello que rechaza publicar los dos primeros singles de Beatles porque “esos Beatles no tienen nada que hacer aquí”… ¿Poca vista o afán de proteger a sus chicos de la playa? El caso es que durante los años 60 las trayectorias de ambos grupos tuvieron varios puntos en común: también los Beatles cuidaban los juegos de voces, como buena banda beat; y también los Beach Boys tuvieron una fase psicodélica muy potente (que casi acaba con ellos, por cierto). Al terminar la década los británicos ya no existen, mientras que los californianos se marchan de Capitol con litigios judiciales por medio y la salud mental de Brian Wilson seriamente dañada. Tal vez la disolución del grupo en ese momento hubiese sido un último gesto de grandeza que los podría haber equiparado a sus competidores, pero deciden seguir adelante: Carl y Dennis Wilson se reparten la responsabilidad de liderazgo y tratan de ayudar a Brian en la composición. Pero eso no es tan fácil, porque los personajes como él son imposibles de sustituir. 

Al igual que la mayoría de las bandas veteranas que siguen en pie tras el paso arrasador de la psicodelia, los Beach Boys se van acercando al rock más o menos estándar, aunque manteniendo su tono melódico. Y, tanto con ellos como con muchos otros, la afición se divide entre los que comienzan a cansarse y los que seguirán fieles hasta la muerte apoyados por gran parte de la crítica, que en estos asuntos suele seguir la inercia. De todos modos, sus fantásticos juegos vocales y ese gran dominio de las mesas de grabación, con unos arreglos brillantes (la influencia de “Pet sounds” sigue presente), mantienen la categoría y consiguen hasta cierto punto defender un material que cada vez resulta más previsible: “Sunflower” y “Surf’s up”, sus dos primeros discos en Reprise, son buenos ejemplos. Las ventas, al menos en esta época, suelen ser más nutridas en la Isla que en su país de origen; lo cual resulta curioso, ya que por lo general las cosas iban al revés: eran los británicos los primeros en desengancharse cuando un estilo o un grupo comenzaba a flaquear. 

Mientras tanto, ya han comenzado los inevitables cambios de personal y Brian Wilson prefiere estar en casa o en su estudio que haciendo giras por medio mundo. Pero a base de recurrir a estilos clásicos o haciendo discos de versiones, a pesar de las idas y venidas de músicos, de las broncas entre un alcoholizado Dennis Wilson y el resto de la banda (finalmente fue expulsado y murió en 1983), los Beach Boys sobrevivieron hasta mediados de los años 90. Es decir, duraron más de treinta años. Que nos parezca mejor o peor, eso ya es otro asunto. 


El rasgo más importante que comparten los Byrds con los Beatles es su tendencia vanguardista, siempre ajustada a su carácter esencialmente yanqui. Mientras los Beach Boys hacen una especie de pop coral en sus primeros años (su conexión real con la música surf es casi anecdótica), los Byrds comienzan su carrera creando una potente alternativa al beat isleño envueltos en ese sonido de guitarras cristalinas que los hace inconfundibles: ellos son los profetas del naciente folk rock con su versión de “Mr. Tambourine man”, que asombró al mismísimo Dylan; y poco después ponen los cimientos del rock de garaje al electrificar “Hey Joe”, que dará a los Leaves su momento de gloria. A principios de 1966, cuando la psicodelia era todavía un concepto difuso, son la primera banda estadounidense en conseguir un éxito nacional con el single “Eight miles high” (más de un año antes de que Jefferson Airplane graben su “White rabbit”, por ejemplo). Y cuando termina esa época, después de experimentar incluso con los sonidos electrónicos, y a pesar de que la vanguardia ya será asunto de otros, los Byrds son también los primeros en incluir el country al estilo Nashville como ingrediente principal: en 1968, bajo la influencia transitoria de Gram Parsons, graban “Sweetheart of the rodeo”, considerado como el primer disco de esa categoría en el mercado del rock. A partir de entonces su carrera estará muy marcada por ese estilo, junto a las baladas y en menor medida algunos fogonazos rockeros o efluvios psicodélicos tardíos. Los Byrds se han hecho mayores, como todo el mundo, y buscan acomodo en la tradición. 

Cuando termina la década, de la formación original solo queda Jim (a.k.a. Roger) McGuinn, que seguirá al frente hasta el último día en la accidentada existencia de los Byrds. Por lo tanto es él quien trata de mantener la banda en pie, aunque también ha procurado siempre compartir la dirección musical y creativa con los sucesivos miembros que han pasado por ella: gran parte del más brillante repertorio de los primeros años corresponde a Gene Clark, que abandona el grupo en 1966 (aunque volverá esporádicamente), mientras que otro Gene, Parsons, es un elemento fundamental a partir de 1968. Y hay que reiterar la importancia del otro Parsons, Gram, en la deriva country que toma el grupo aunque solo estuvo unos meses con ellos; Gram fue sustituido por Clarence White, que seguirá con ellos casi hasta el final. Los Byrds entran en la nueva década como cuarteto integrado por McGuinn, Parsons, White y el recién fichado “Skip” Battin, un bajista de amplia trayectoria, y presentan el doble “Untitled”, que aun siendo irregular contiene algunos momentos realmente brillantes: el primer disco, en directo, es un repaso a lo más florido de su repertorio, con la cara B dedicada exclusivamente a la gloriosa “Eight miles high” (cuya ejecución aquí no tiene nada que envidiar a los directos de Grateful Dead, sin ir más lejos), y un segundo disco en estudio donde se encuentran maravillas como “Chestnut mare”, por la que siento una particular debilidad. Y a partir de ahí comienza la cuesta abajo, aunque el señorío de McGuinn impide que su decadencia alcance los extremos patéticos de muchas otras bandas.

En 1971, con un sinfín de giras por medio, encuentran tiempo para grabar “Byrdmaniax” y “Farther along”, que a mí me parecen irrelevantes. La crítica tal vez se excedió en sus ataques, pero comenzaba a resultar evidente que la época de los Byrds estaba llegando a su fin. El año siguiente fue otra sucesión de giras y de altas y bajas; a principios del 73 McGuinn disuelve la banda, reúne a los miembros originales y todos juntos se dan un homenaje grabando “Byrds”, que será el último disco: es tan soporífero como los dos anteriores, pero al menos en este caso queda el gancho de la nostalgia. Luego cada uno siguió su camino, y eso es todo. Como dije antes, nos queda el consuelo de que su agonía fue corta; en dignidad al menos, superaron a los Beach Boys. O eso pienso yo, que soy un tipo sin entrañas. 


12 comentarios:

  1. Buen repaso a dos de mis grupos favoritos, pero en una época donde ya no son lo que eran. Brian Wilson es para mí uno de los mejores compositores (y arreglistas) que conozco. Recomieno el libro "Bendita locura" de José Ángel Gonzalez Balsa en Editorial Milenio. Mucha gente piensa que The Beach Boys es un grupillo para divertirse en las fiestas. pero supongo que no han oído bien el Pet Sounds, por ejemplo.

    Y de The Byrds qué quieres que te cuente, otro de los grandes. Los he disfrutado desde aquél Turn Turn Turn que me dejó K.O. Y discrepo de lo que comentas "... Eight miles high (cuya ejecución aquí no tiene nada que envidiar a los directos de Grateful Dead, sin ir más lejos". R. McGuinn es un gran guitarrista, pero en mi opinión no llega a alcanzar la finura de J. García; aunque algunas críticas hablaban maravillas de ese directo de The Byrds. A mí me gusta más la versión del single.

    Saludosssssssssss

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    1. Brian tuvo una época muy brillante como compositor, pero aquella espiral en la que se metió intentando emular la grandeza de los Beatles casi acaba con él. No tenía necesidad de demostrar nada, pero a veces los humanos nos ponemos así de paranoicos. Y como técnico, tanto en areglos como en sonido, es igual de bueno.

      Yo prefiero a los Byrds, sin duda. Justamente hasta el "Untitled" y salvando su momento más country (un estilo que a mí no me interesa), su discografía me parece de lo mejorcito que se ha hecho en aquel país. Sobre los Byrds en directo no he querido comparar la guitara de García con la de McGuinn, ni mucho menos: García es un virtuoso, McGuinn es bueno pero no llega a su altura. A lo que me refiero es a la ejecución en conjunto,como grupo y como desarrollo del tema.

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  2. Hola Rick:
    Pues los Beach Boys nunca me han matado mucho a pesar de tener cosillas interesantes. Creo que su fama es desmedida, quizás inflada por la industria americana ante la necesidad imperiosa de sacar una alternativa a los Beatles, y ya se sabe que las prisas nunca son buenas.

    Los Byrds, son mi banda americana favorita de todos los tiempos, pero su primera época, vamos sus cinco discos primeros, luego cuando se decantaron por sonidos cada vez mas country ya me empezó a mermar mi interes, aunque siguen teniendo cosas muy buenas.

    Parce que los años setenta fué una tumba para muchos de los grandes grupos sesenteros, unos con lenta agonía y otros por muerte subita.

    Saludos y a por el próximo capitulo

    Jose

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    1. Hola, José: veo que tenemos una opinión parecida sobre estos dos grupos. Los Beach Boys son una gran banda, no lo niego, pero con bastante relleno. Y esa "alternativa a los Beatles" que se montó Capitol yo creo que a la larga acabó haciéndoles más daño que bien.

      Y sobre los Byrds también coincidimos, más o menos: no tengo claro si es mi banda yanqui preferida (dudo entre media docena), pero desde luego me parecen de lo mejorcito de aquel país; y además su influencia es de mucho más peso que la de los Beach Boys.

      Los primeros 70 en los States son como en la Isla: la muerte de los dinosaurios y el origen de otras razas más pequeñas.

      Saludos mil...

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  3. Buenas tardes:
    Termino de leer este repaso a las dos grandes bandas americanas. Tengo que decir tanto de los Byrds como de los Beach Boys, que su obra en conjunto no es comparable en c ni mucho menos a la de "mis" Beatles. Ambos tienen sus momento de genialidad en algunos temas aislados. Por nombrar alguno: "God Only Knows" ó "Little Byrd" en el caso de los Beach Boys, y "Turn,Turn,Turn", "Draft Morning" ó "Wans´t born to follow". Pero ninguno de sus álbumes es perfecto y todos poseen partes mejores y estan llenas de altibajos.
    Por supuesto, y en eso estoy de acuerdo con Jose, la fama de los Beach Boys esta totalmente desmedida, sin embargo con los Byrds ocurre lo contrario, creo que no han sido lo suficientemente valorados, sobre todo, y en eso tambien coincido, su primera época cuyos discos son excelentes.
    Estoy de acuerdo, y de esto se ha hablado mucho en nuestros blogs, en que los setenta fueron la decadencia de muchas bandas gloriosas.

    Saludos. Antoni.

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    1. Buenas tardes, educadísimo Antoni:

      Supongo que cualquier intento por buscar una comparación a los Beatles es perder el tiempo, pero sin llegar a tanto hay que reconocer que estas dos bandas tuvieron mucha importancia. Y sobre todo en el caso de los Byrds, una enorme influencia que hasta cierto punto podría compararse, en su país, a la que ejercieron los Beatles en el suyo.

      Saludos mil...

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  4. No sé si has visto ese biopic que se hizo con la historia de Brian Wilson en los rasgos de John Cusack y un maravilloso Paul Dano, Love and Mercy. Un cuento de redención personal no muy allá pero bueno podría ser peor. Luego esta la leyenda del genio loco, Brian y uno de los tipos más odidados del pop universal Mike Love. En medio queda el disco genial, Pet Sounds y ese disco inédito ya no tal llamado Smile. En Jot Down apareció un artículo reciente muy interesante sobre el mismo: http://www.jotdown.es/2017/05/smile-la-sonrisa-frustrada-los-sesenta/

    Gran grupo The Byrds aunque me temo que más míticos que oídos, sin duda fueron autneticos padres de ese extraño artefacto llamado folk rock lo cual quizás los aleja un poco de la trayectoria de los 4 Fab. En fin tampoco en este periodo están como para echar cohetes

    Dos grupazos. Lo mejor que parió el pop norteamericano blanco en la primera mitad de los 60.

    Cada uno merecería una entrada propia incluso en esta fase decadente.

    Salud.

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    1. Pues no lo he visto, no. Tengo que reconocer que mi interés por los Beach Boys es muy relativo, aun admitiendo el enorme gancho "novelesco" que tiene la vida de Brian Wilson (nada que ver con el otro Brian).

      Sobre los Byrds, tal vez en España fueron más escuchados los Beach Boys que ellos; en parte debido a la política comercial de sus sellos, ya que los primeros discos de Byrds tardaron un poco en llegar aquí y no pudimos disfrutar aquellos sonidos en su momento real. Y en cuanto al folk rock, yo sigopensando que podría equipararse en melodía,sonido e impacto popular, al beat isleño. Pero esta es una opinión mía, no me haga mucho caso.

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  5. Sólo añadir que, aun no se encuentre ninguno de ellos entre mis grupos preferidos, no podrían faltar en el “palmarés musical” de mi vida.

    Saúde.

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    1. Qué morigerado es usted, don Luis: esos escuetos añadidos, ese respeto por el palmarés, que lo es...

      Feliz Día Das Letras Galegas,e tal.

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  6. La cosa va benne...Beach Boys y Birds. BB "Pet Sounds", solo el nivel musical y de composición de ese album mítico es como el "Pedro Páramo" de Juan Rulfo, no necesitó nada más para llegar derecho al olimpo de los dioses. No creo que estén sobre valorados, además lo que menos me interesa de la banda son precisamente sus canciones más surferas, "coches, chicas..." y toda la mandanga esa. Su época holandesa habría que reivindicarla de nuevo. Último apunte, gran Dennis, su Pacific Ocean Blue" está a la altura del maravilloso Crosby "If I could only remember my name".
    Byrds, mi banda favorita de todos los tiempos, si por encima de Beatles o cualquiera otra. Cuanto me alegra ver tu predilección por el "Chesnut Mare", un tema que me emociona el copón..., y la referencia también de Antoni sobre "Draft Morning", otro de los temas de la banda que toca las estrellas. Me gusta todo de ellos, absolutamente todo, algunas cosas más que otras, no puedo ser objetivo, eso sí, reconozco que su etapa post- "Untitled" (¡que disco..., que influencia tan buena la de Clarence y Skip!) deja un tantico que desear. Veo que no te va tanto la deriva country del grupo por el comentario que haces a Babelain...hmmmm, ¿qué significa esto, que no habrá futura mención a los Burrito y su saga?
    Saludos,
    JdG

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    1. Yo la verdad prefiero el "Pedro Páramo", o "El llano en llamas" y justamento por lo contrario: por su aparente sencillez. No niego el gran valor de Pet Sounds, pero me suena un tanto rebuscado por momentos (debo de ser el único aficionado del mundo que no tiene a ese disco entre su top 10). De todos modos estamos ante una banda tremenda, de gran influencia sobre el rock americano. Byrds son otra cosa; no es mi banda favorita, pero sí está en mi top 10. Su escuela aún perdura hoy en día, y para mí son la verdadera alternativa a los Beatles.

      Sobre el country, qué quieres que te diga. Suelo repetir de vez en cuando que lo mío es la música británica, más cercana al pop en general. Salvo algunas excepciones como Byrds con Untitled y alguna otra cosa suelta, el country me cansa bastante. De todos modos, alguna referencia hay que hacer a esa "nueva ola" que inspiran los propios Byrds -bueno, para ser más exactos Gram Parsons- y cuyo primer vástago son los Burritos.

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